Albert Rivera y la espada de Damocles.

Damocles, más mito que realidad, fue al parecer un cortesano de la corte de Dionisio I, un tirano de Siracusa en el siglo IV a.C, al que Dionisio I le cedió el poder por un día ante la envidia que Damocles tenía sobre el poder que poseía Dionisio I. En un banquete, Damocles se sentó donde Dionisio I y al final del banquete, miró hacia arriba y observó como una espada pendía de un pelo de caballo sobre su cabeza. De inmediato le pidió al tirano volver a su lugar habitual. La famosa espada de Damocles viene a significar el peligro que recae siempre sobre quien tiene poder, que puede perderlo todo de golpe al pender de un hilo la espada.

Albert Rivera se encuentra en esa situación. Ha deseado como el que más que los presupuestos no salieran y ha sido incluso por delante de Casado, el líder que más ha insistido con la celebración de elecciones generales. Las elecciones generales ya son una realidad; pero, ¿qué tiene que ver Albert Rivera con la espada de Damocles y la elecciones?

Rivera, como Damocles, puede perder todo lo que tiene de golpe, y es que las elecciones pueden ponerle en una tesitura no incómoda, sino peligrosa de cara a su futuro como líder político. Si las encuestas no cambian, Ciudadanos puede ser la llave para un Gobierno del Partido Popular…y Vox. De encontrarse en esa situación, en la que los de Rivera no den el “sorpaso” al Partido Popular, y entre PP, C,S Y VOX tengan mayoría, ¿qué hará Albert Rivera, pactará con los de Abascal para hacer Presidente del Gobierno a Pablo Casado? ¿O como buen liberal, Europeísta, hará como sus socios e impedirá la llegada de Vox al poder? Creo que Albert Rivera no está midiendo bien los tiempos, y ante el auge imparable de Vox, se puede encontrar -y al parecer así va a ser- entre elegir pactar con PP y Vox -con todo lo que conllevaría ese pacto para sus socios europeos-, o negar ir de la mano con Vox y por tanto no facilitar la investidura del PP, cosa que buena parte de su electorado no lo entendería.

Tal y como apuntan las encuestas, los de Albert Rivera van a tener que decidir. Decisión difícil por otra parte, porque como ya hemos dicho, están evitando continuamente incluso salir cerca en fotos con los líderes de Vox. En Andalucía salieron bien parados al evitar un pacto con los de Abascal y firmar sólo las condiciones de Gobierno de la que forman parte junto a los de Juanma Moreno; pero, si ocurre lo mismo en las elecciones generales, y además Vox quiere formar parte del Gobierno, de la legislatura y no sólo dar el apoyo en la investidura, ¿qué harán los de Rivera? Su electorado no perdonaría unas nuevas elecciones o que la Izquierda tomara el poder por su negativa a estar apoyados por Vox, lo cual llevaría a Ciudadanos a una situación muy delicada como partido político. Es una hipótesis que sólo lo sabremos la misma noche de las elecciones generales, cuando los escaños coloquen en posición de salida a todos los partidos y las opciones que podrán manejarse, pero todo hace indicar que Ciudadanos no superará al Partido Popular, quedando como tercera fuerza política y teniendo una delicada situación política y social si junto a Vox pueden dar la Presidencia del Gobierno al PP.

A Albert Rivera la misma noche electoral se le puede colocar una espada de Damocles encima de su cabeza: apoyar a Casado en la investidura de la mano de Vox, y perder la legitimidad que tiene en Europa como Liberal y progresista, o forzar nuevas elecciones y desaparecer como partido político en España.

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