Ciudadanos y su dilema

Ciudadanos nació el 7 de junio de 2005 en Barcelona de la mano de una plataforma creada por intelectuales o profesores de diferentes campos, entre los que se encontraban Catedráticos de Universidad, Escritores, Antropólogos o Abogados de reconocido prestigio. La plataforma quería oponerse al nacionalismo catalán que estaba empezando a imponerse desde las instituciones catalanas y que desde los diferentes gobiernos centrales omitieron, e incluso negaron. Tras varios meses de actos culturales y presentación de la plataforma, se celebró un Congreso fundacional para presentarse a las elecciones al Parlamento de Cataluña en noviembre de ese mismo año. El primer presidente del partido elegido en el Congreso fue Albert Rivera.

La plataforma transversal acabó convirtiéndose en un partido de índole regional. Y es ahí donde el partido tuvo que definirse ideológicamente. Francesc de Carreras, uno de los principales fundadores de la plataforma y del partido, en el segundo Congreso que celebró el partido, indicó en su ideario de partido, que Ciudadanos era un partido “de centro izquierda no nacionalista”. Este hecho provoca tensiones dentro del partido y de simpatizantes con las primeras escisiones y bajas del partido en un momento de crecimiento electoral. De la plataforma transversal se pasa a una definición del partido que el propio Albert Rivera apoya y que no gusta al ala derecha del partido y de aquellos que no se definían de centro-izquierda. Un segundo hecho llenó de confusión la línea del partido, al concurrir a las elecciones Europeas del año 2009 pese a tener la opinión en contra de muchos de los profesionales que crearon el partido. En esas elecciones al Parlamento Europeo, el partido decide ir en las listas con “libertas”, un partido Euroescéptico. Este hecho provocó que muchos de sus fundadores abandonaran el partido. Albert Rivera empezaba a controlar el partido. Y no le fue mal. Ciudadanos obtuvo en las siguientes elecciones catalanas 9 escaños -pasando de 3 a 9-, y en las siguientes aumentó hasta los 25 escaños, lo que dio el impulso necesario para presentarse a las elecciones generales.

Ciudadanos crecía. Crecía con el liderazgo de Albert Rivera y con un ideario de partido “Socialdemócrata”. Rivera decide desde la fortaleza que le otorgaba el resultado en Cataluña, dar el salto a la Política Española y presentarse como candidato de Ciudadanos a la Presidencia del Gobierno. El partido se expande y crece rápidamente. En el primer gran reto de Rivera en el panorama español en las elecciones generales de 2015, consigue más de 3.5 millones de votos. Ciudadanos crece también en las elecciones autonómicas de Andalucía y es primera fuerza en las elecciones autonómicas de Cataluña con Inés Arrimadas como lideresa: Ciudadanos le ganaba terreno a la derecha, pero también a la Izquierda modera del Partido Socialista. La pregunta que había que hacerse era obvia. ¿Cómo eran los votantes de Ciudadanos fuera de Cataluña? Principalmente sus nuevos votantes procedían de un electorado joven, de centro, progresista y nacionalista. La ubicación de sus votantes según mostraba el CIS era de “centro”, y también así, aunque en menor porcentaje, era visto por los votantes de los demás partidos. Ciudadanos llega a pactos en diferentes territorios de España con el Psoe, y también con el Pp. A nivel nacional, Rivera llega a un acuerdo con Pedro Sánchez. El acuerdo sin embargo no logra convertirse en un pacto de gobierno, y las elecciones deben repetirse. Meses después de la repetición electoral, Ciudadanos no consigue crecer, todo lo contrario, pierde votos y escaños en favor de Partido Popular de Mariano Rajoy. La legislatura sale adelante con un nuevo pacto de Ciudadanos, ahora con el Pp, y la abstención del Partido Socialista sin Pedro Sánchez. Rivera sabe que ha perdido apoyos por pactar con Pedro Sánchez y hace un movimiento interno, decidiendo en el Congreso del partido celebrado Madrid, cambiar el ideario del partido, pasando de ser un partido “socialdemócrata” a un partido “Liberal” con el apoyo del 97% de los presentes. Rivera decide buscar su propio espacio ideológico, abandona el centro y decide competir electoralmente con el Partido Popular.

Desde hace años el Liberalismo en España no existe. El Partido Popular de Aznar consiguió reunificar el espacio de centro-derecha, principalmente conservadores y democratacristianos. UPyD, un partidos socioliberal, de centro radical se hace hueco en el espectro político, se persona en causas contra la corrupción, lucha por derechos sociales, pero no consigue crecer y consolidarse como tercera fuerza política: Albert Rivera tiene ante sí la oportunidad de ocupar ese espacio político y crecer desde un liberalismo social, progresista y reformista. Y lo consigue. Ante los cambios en el Pp, la elección de Casado, los casos de corrupción y la llegada de nuevos votantes, pone a los de Rivera como tercera fuerza en el Congreso: 57 escaños, a muy poco de dar el famoso “sorpaso” al Partido Popular. Pero tiene otra oportunidad, las elecciones municipales y autonómicas. Y crece, sí, pero no lo suficiente como para colocarse como primera fuerza del centro-derecha. El Pp aguanta, y ahora Ciudadanos se encuentra en una tesitura complicada: o dar apoyo al Partido Popular que va a pactar con Vox, o dejar que la Izquierda Gobierne.

Y aquí tiene Ciudadanos su gran dilema. Sabe que ha crecido en los dos últimos años en buena medida por el descalabro del Partidos Popular, y que dejar gobernar a la Izquierda por no apoyar y darle la gobernabilidad al Pp supondría un varapalo muy fuerte para la formación naranja, sabiendo que su electorado es de centroderecha. Y por otra parte, llegar a acuerdos con Vox, un partido que pide eliminar las autonomías, y que se ubica al frente del liberalismo en temas tan importante como el aborto, la eutanasia y su posición sobre Europa, le puede castigar en el grupo de liberales de Ciudadanos en el Parlamento Europeo.

El Liberalismo nació siempre como oposición al absolutismo o a los nacionalismos. Un partido que junto a los socialdemócratas alcanzaron el consenso del Estado del Bienestar y el progreso en Europa. En España el contexto hoy no es muy diferente. De un lado tenemos partidos ligados a una pasado muy oscuro de nuestra historia reciente como Bildu, partidos Independentistas que están fracturando la cohesión y la convivencia en Cataluña, y partidos de extrema izquierda como La Cup o bases de Podemos anticapitalistas. Ciudadanos lleva años luchando contra la imposición de una única manera de ser Catalán en Cataluña, contra un nacionalismo excluyente, radical, que incluso insulta a aquellos que son catalanes pero no piensan como ellos. Desde esta perspectiva, el Psoe ha llegado a muchos acuerdos en muchas alcaldías de Cataluña, e incluso con Bildu ha pactado para hacer Alcalde a sus representantes. ¿Qué debe hacer por tanto Ciudadanos, plegarse a pactar con Vox, o abstenerse y darle la gobernabilidad a un partido que sigue pactando con los que fracturan la convivencia? Es un dilema muy difícil el cual Ciudadanos tiene que postularse. Desde sectores más conservadores ya indican que ciudadanos es un partido acomplejado y que ha pactado con el Psoe en muchos municipios; de otros sectores de la izquierda, acusan a Ciudadanos de pactar con la Ultraderecha de Vox, dándole paso y poder en las instituciones.

La situación política actual de polarización y bloqueo entre las formaciones políticas, hace prácticamente imposible el avance de un partido Liberal, progresista, y reformista en España. Las dos Españas de Machado, son hoy todavía una lacra que no nos deja avanzar. Las posiciones están cada vez más radicalizadas y aunque en España sigue habiendo un electorado moderado, donde Ciudadanos pudiera seguir creciendo, no le serviría para ser primera fuerza política. Todavía seguimos teniendo muy presentes que unos son rojos, y otros, azules, y que por supuesto el del frente es el problema de España.

2 pensamientos en “Ciudadanos y su dilema”

  1. El CENTRO , esa idea peligrosa de las que unos te ponen etiquetas de izquierda y otros de derecha. Ya los sufrió Adolfo Suarez, hasta que no se lo cargaron no pararon. Nada que ver en este caso , ya que Albert Rivera se ha decantado por la derecha pero manteniendo un poco el centro. Que entendemos como centro, o al menos que es lo que yo entiendo como centro? Politicas con sentido común, pero sentido común según para quienes. Hoy en día es fácil poner etiquetas y lo que falla es si es de izquierda o derecha. Actualmente Ciudadanos ya no es el centro que era, creo que tampoco ha sabido explicar bien que idea política tiene, que posición, ya que tiene de las dos. En este país, la prensa te señala con el dedo si eres de derecha, ya que para unos son los buenos y otros los malos y esto ha perjudicado a Ciudadanos mucho , nunca han sabido explicar, decir que ideal tiene y porque unos días van de rojo y otro de azul. No han sabido explicar que es el centro ni que esto no se trata de ser de uno o de otro. No se ha hecho llegar a la gente como debería. Se ha embaucado en un solo tema, Cataluña, Cataluña y Cataluña , así no funciona esto Sr. Rivera. Se consecuente con sus actos y asuma una derrota dolorosa de las pasadas elecciones.

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