Elecciones: La España indecisa.

¿No sabes todavía a quién vas a votar en las elecciones generales? Enhorabuena, formas partes del 40% de los indecisos que hay en España. La última encuesta del CIS de Tezanos, ha estimado que un 40% de los votantes no tiene decidido su voto. Los resultados del CIS confirman una tendencia en las encuestas que están sacando los diferentes medios en el país: España está indecisa. Pero, ¿Por qué hay tanta indecisión?

Las próximas elecciones se están planteando de igual modo que la de los años 30 del siglo XX en España. La polarización es similar que en aquellos años con dos bandos claramente definidos. En aquellos años las formaciones iban en coalición para obtener la ventaja final. Las derechas ganaron en el 34 y el famoso Frente Popular en el año 36. Las elecciones del 28 de Abril se juega en el terreno de juego: dos equipos enfrentados, nadie en el medio: derecha e izquierda juegan a partido único quién gana el título. Pp, Cs y Vox juegan en un mismo lado del campo; Psoe, junto a Podemos y nacionalistas al otro lado del campo. Rivera por ejemplo llamando a un gran pacto como en Andalucía entre Pp y C,s con el apoyo de Vox, y desde sectores del independentismo como Junqueras, declarando públicamente investir a Pedro Sánchez. Pero, ¿por qué España está indecisa? ¿A priori las cartas están marcadas y todos tenemos nuestra ideología política, no? Es sencillo: buena parte del electorado no le gusta los socios que su partido tiene para conformar un Gobierno. Muchos votantes Socialistas no quieren un gobierno apoyado por los independentistas o formaciones como Bildu; pero es que de la otra parte del terreno de juego, muchos votantes de centro-centro derecha, nacionalistas moderados, no ven de buen agrado que su partido esté apoyado por Vox, incomodándole el discurso sobre la eutanasia, el aborto o eliminar del código penal el delito de odio (que todos podemos sufrir alguna vez) para cargar libremente contra la inmigración. España está indecisa porque nunca antes los ciudadanos de ambas ideologías estuvieron tan incómodos con los futuros socios de gobierno, sabiendo además que de uno u otro modo va haber un gobierno en España apoyado por formaciones populistas, ya que las mayorías en la España del bipartidismos se acabó. Ni tan siquiera hay un bipartidismo imperfecto (dos grandes partidos y un tercero con una fuerza menor); ahora hay un pluripartidismo y va a ser necesario pactar con socios de gobierno incómodos a derecha y a izquierda, y al ser una situación nueva en España, los indecisos han subido de un 20% a estas fechas en las elecciones tradicionales, a un 40%. Ha bajado la abstención, pero ha subido la indecisión, y esto es debido a la llegada de nuevos partidos en los últimos años.

Las elecciones del 28A se están planteando por buena parte de los ciudadanos como una defensa a la unidad de España. Son muchos los que creen que una victoria de Pedro Sánchez, aupado al Gobierno de España por Podemos (lleva en su programa el derecho de referéndum Catalán) y nacionalistas Catalanes, sería el principio de la separación de Cataluña sobre España. Pedro Sánchez no ha parado de decir que si precisamente estamos en elecciones es porque no admitió el referéndum en Cataluña para que se le aprobarán los presupuesto, y razón no le falta; sin embargo, nada cambiaría para investir a Pedro Sánchez, ya que el Independentismo comprometería la investidura de Pedro Sánchez sobre una posible negociación en Cataluña. Y aquí hay buena parte de los indecisos moderados del Partido Socialista, que en un porcentaje no menor, muchos de sus votantes optaron por Ciudadanos en Andalucía. Cuando la nación parece estar en juego, la ideología queda relegada en un segundo plano. La historia nos dice que la II Internacional, todos muy de izquierdas, muy marxistas, todos sin nación ni patria, abandonaron la Internacional para defender la patria de cada uno en la Primera Guerra Mundial.

El Nacionalismo no tiene rival en el espacio político, y algunos van a plantear -ya lo plantean- en su hoja de ruta en campaña las elecciones como un plebiscito sobre unidad de España…Y en España, como diría Rajoy, hay muchos españoles, y muchos españoles son. El Nacionalismo está captando el voto desde la clase baja hasta la alta, es transversal en el espectro ideológico.

No sabemos si el discurso nacionalista atraerá el voto indeciso, o si los problemas sociales importarán más a la gente: probablemente una mezcla de los dos y quien mejor sepa canalizarlo se llevará el jugoso 40% de la tarta. Lo que sí creo es que la España de hoy se parece mucho a la España invertebrada de Ortega y Gasset: “la ausencia de los mejores hace que la mayoría siga a los peores“. Veremos a quién sigue la gente en estas elecciones…

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