No, bonita, el Feminismo no es Socialista.

No, bonita, el Feminismo nos lo hemos currado las Socialistas“, decía Carmen Calvo en un acto de los Socialistas contra Ciudadanos porque “están locos por ponerle una etiqueta al Feminismo”. Y claro, nada más escuchar las declaraciones de la Ministra en funciones se me vino una risa irónica recordando el Feminismo en España y el papel que han tenido los Socialistas.

En España, durante la década que transcurre desde el año 1776 y 1787, se produjo una discusión sobre la admisión de las mujeres en la Sociedad Económica del país. Josefa Amar y Borbon intervino y con un discurso sobre “El talento de las mujeres”, donde defiende la entrada de la mujer en los cargo institucionales y la valía de la mujer. Su discurso y su obra salió en 1787, cuatro años antes del célebre “Derechos de la mujer y de la Ciudadanía” de Olympe de Gouges o la “Vindicación de los derechos de la mujer” de Mary Wollstonecraft en 1798. El discurso y la obra de Josefa Amar por tanto fue I siglo antes de la llega del Socialismo en España de la mano de Pablo Iglesias en 1879.

Josefa Amar fue una luchadora de los derechos de la mujer, era escritora, y fue la primera mujer en pertenecer a la asociación económica Aragonesa. Fue miembro de la Junta de Damas de Honor y Mérito, una asociación ilustrada femenina fundada por Carlos III en 1787 para dar salida a las al espacio público a las mujeres en el periodo de la Ilustración. Josefa Amar y Borbón murió olvidada en 1833, y por lo visto, sigue estando olvidada, como tantas otras mujeres en España que lucharon por la integración de las mujeres en la sociedad española. Como Inés Joyes y Blake, que son su “Apología de las mujeres“, fue que también pionera en la defensa de las mujeres en España con este ensayo feminista. Murió en Málaga en 1808. Ambas mujeres son olvidadas en España y son pioneras en los ensayos sobre la mujer.

Carmen Calvo dice que en Ciudadanos están “locos” por ponerle etiquetas al Feminismo, pero viendo sus declaraciones, ella está loca por apropiarse de una lucha que empezó un siglo antes de la llegada del Socialismo en España como ideal político. Pero si Carmen Calvo no quiere ir a finales del siglo XVIII, miremos que hizo el Socialismo en España en el debate Constituyente sobre la inclusión en la Constitución del sufragio Universal Femenino.

En septiembre de 1931, se produjo el debate sobre la inclusión en la Constitución del sufragio femenino. Intervinieron las 3 mujeres elegidas en las elecciones de abril de ese mismo año: Nelken, Campoamor y Kent. El debate más acalorado fue entre Victoria Kent, diputada del partido republicano radical socialista que deseaba que las mujeres no pudieran votar, y Clara Campoamor, diputada del partido Radical, mujer liberal, que luchó por la inclusión del voto femenino en la Constitución Republicana de 1931. Se produjo una votación, y en la misma, Azaña, presidente del Gobierno, llegó a decir que “para dos mujeres que tenemos en el Parlamento, no se ponen de acuerdo” en tono jocoso. Azaña, Republicano de Izquierdas, hizo campaña para que se votara no. Tal fue la cobardía de Azaña, que en el momento de la votación se ausentó de la misma. Pero, ¿que hizo el Partido Socialista? Pues una parte de ella, los seguidores de Indalecio Prieto, votaron NO a la inclusión del voto femenino en la Constitución. Sus seguidores en el Parlamento, votaron en contra. Él, al igual que Azaña, fue un cobarde al no estar presente en la votación y así evitar el bochorno de votar en contra del voto femenino de la mujer en España. Sólo Clara Campoamor, mujer liberal, luchó por el voto femenino en España. Finalmente, el debate lo ganó Campoamor, y salió adelante la propuesta del voto Femenino en España que se produjo finalmente en 1933, con lo votos a favor de varios partidos, entre ellos una parte del Socialismo, dividido en el debate. Clara Campoamor por cierto, exiliada a Suiza tras la Guerra Civil, murió triste y apenada por una derecha reaccionaria y un izquierda que nunca le perdonó su lucha. No le dejaron ingresar en partidos de Izquierda tras el debate. La Izquierda republicana de Azaña (compuesto por radicales socialistas, azañistas entre otros), le negó la entrada. Lo contó todo en su libro “Mi pecado mortal. El votos femenino y yo“.

Cuando Carmen Calvo diga que el Feminismo es Socialista, díganle, “No, bonita, el feminismo no pertenece al Socialismo”. Buena parte del Socialismo se opuso al voto femenino hace un siglo en España, y antes del Socialismo, ya hubo mujeres que lucharon por su emancipación.

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