Nos dejan la peor Democracia.

Cuando el 20 de noviembre de 1975, el dictador Francisco Franco moría en la cama del Hospital de la Paz de Madrid, el futuro del Estado era incierto. Por un lado el dictador ya había dejado en el año 1969 quien iba a ser su sucesor al frente de la Jefatura del Estado, el Rey Juan Carlos I. Franco le propuso como su sucesor y las Cortes Franquistas lo aprobaron el 22 de julio de 1969 con 491 votos a favor. Incluso los Falangistas aprobaron el nombramiento del Rey Juan Carlos I como futuro Rey de España. La Jefatura del Estado no era el tema más importante a debatir tras la muerte del dictador -Arias Navarro seguía siendo el Jefe de Gobierno nombrado por Franco-, sino quién iba a dirigir el proceso de transición hacia la democracia española. Este proceso iba a ser una dura lucha de poder entre los demócratas nacientes del nuevo Estado Español y los viejos Franquistas, el Opus, etc.

La mitad y finales de los años 70 y principios de los años 80 del siglo XX fueron años muy duros para el Estado. Organizaciones terroristas separatistas como ETA o Terra Lluire, Comunistas como el GRAPO o los propios Franquistas querían incidir en la naciente democracia española. Hubo terror, asesinatos, huelgas, manifestaciones e incluso el intento Golpe de Estado, y entre medias, unos hombres comprometidos con la democracia y la patria parecían erigirse como los principales valedores de un nuevo proceso Constituyente: Adolfo Suárez, Felipe González, Manuel Fraga, Miguel Roca, Calvo Sotelo, Tierno Galván o Santiago Carrillo entre otros. Estos hombres crearon y asentaron las bases de la nueva Democracia en España. Carrillo, que meses antes de formar parte y firmar a favor de los Pactos de la Moncloa en octubre del año 1977, había sido objeto de asesinato y vio como sus compañeros abogados de Atocha eran asesinados por miembros de Extrema Derecha, arropó su hombro para que el país saliera adelante de la enorme crisis Institucional, Política y Social que vivía España. Eran sin duda hombres de Estado que en momento post régimen franquista no dividieron a la sociedad, sino que con sus actos hicieron todo lo posible para unirla y sacar el país adelante. Vivieron épocas de terror, de odio y confrontación entre los ciudadanos, pero su patria estaba por encima de todo y así lo demostraron.

Hoy, más de 40 años después, observamos una degradación Institucional como nunca antes en el periodo de paz más grande de nuestra historia. La culpa, Políticos populistas de un lado y otro están haciendo que el Congreso parezca más un circo -pero sin gracia- que no una cámara de representación legislativa. Según el CIS, el 75% de los españoles ven hoy el Congreso como una cámara inútil, en la cual no se debaten temas que solucionen los problemas de los españoles. ¿Esto se lo han leído nuestros Políticos? Hoy España no vive una época de terror, y sin embargo los Políticos de hoy están inmersos en el odio, en la confrontación, en la polarización, en la captación del voto y del interés personal que en el interés general: son mezquinos, ignorantes y con una falta de sentido de Estado que da vergüenza escucharles hablar en el Congreso de los Diputados, aunque debería llamarse el Congreso de los Ineptos. ¿Cómo puede ser que Carrillo o Adolfo Suárez se pudieran dar la mano para sacar al país de una situación de preguerra civil, y como dos señoritos como Albert Rivera y Pablo Iglesias, nacido en democracia, disfrutando de los mismos derechos y libertades desde niños, un país entre las primera democracias plenas del Mundo (The Econosmist 2019), no son capaces de mirarse a la cara? La talla Política de estos dos, de Rufián, de Pedro Sánchez, de Echenique, Pablo Casado o Alberto Garzón no le llega ni a la suela de los zapatos de los Políticos españoles de la Transición. Mientras aquellos bajaban a la calle mirando si los radicales del bando contrario les podían asesinar, éstos viven cómodamente en sus barrios de lujo transportados por coches blindados llenos de escoltas para luego ser incapaces de sacar el país adelante: me da vergüenza tenerles como representantes.

Unos hicieron una Constitución, asentaron las bases de la Democracia, sacaron al país adelante con sus medidas económicas pactadas por todos, y éstos que han heredado un país entre las democracias plenas del mundo, confrontando a sus ciudadanos llegando a una atmósfera de polarización sin precedentes desde la Transición para ganar 4 votos. Y lo último de estos líderes sin capacidad: están llenando las listas para el Congreso de los Diputados de Toreros, Banderilleros, Militares, celébritis de televisión y populistas de cara bonita. Comparas este Congreso con el de los años 80 y es para irse de España. Nos estáis dejando la peor Democracia de nuestra historia, enhorabuena…

2 pensamientos en “Nos dejan la peor Democracia.”

    1. Sobre el interés general. Los problemas sociales, económicos de la gente. Dejar de mirarse el ombligo de cada uno y mirar por el de los demás. Debe priorizar el interés general.

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